UNIDAD

Cuando el físico llega a lo alto de la montaña, se encuentra con que allí hay un místico sentado desde hace mucho tiempo.

La Unidad de la que los místicos han hablado desde hace miles de años empieza a reflejarse en la física de nuestros días. Y no es casual, la física no es algo lejano a lo que se dedican unos cuantos, sino que se trata de la interpretación que damos del mundo, del universo, y por tanto va a determinar el modo de relacionarnos. Nuestra física habla del mundo en el que vivimos y de nuestro papel en él, habla de cómo construimos nuestra vida cotidiana.

En perfecta concordancia con el modo de vivirnos durante muchos, muchos años, como seres separados, ha estado vigente una física mecanicista que entendía el universo como un enorme mecano de piezas que encajaban de una única forma en un engranaje determinado,  un mundo rígido, con leyes rígidas, un mundo hecho, terminado que teníamos que someter, un mundo hostil que estaba ahí fuera, independiente y totalmente ajeno a nosotros. Una física a la que los infinitos le resultaban especialmente molestos y los desechaba sin el menor escrúpulo.

Pero ahora estamos desarrollando una mirada hacia dentro y en este viaje a nuestro propio centro nos encontramos dentro con el infinito que antes intuíamos sólo fuera y desechábamos ante el vértigo que nos producía nuestra pequeñez.

Esta nueva experiencia de nosotros mismos hace que empecemos a ver y a interpretarlo todo de una forma distinta, y el universo ya no parece tan rígido, y el fuera y el dentro ya no están tan delimitados y las leyes no son tan inamovibles  y la creación no pertenece al pasado y los infinitos empiezan a ser familiares…

En esta transformación silenciosa, inaparente que se va produciendo poco a poco en los adentros de cada uno de nosotros se gesta la nueva física, esa que nos dice que todo está conectado, que somos emisores y receptores de información, existiendo una comunicación constante con la Totalidad en todo momento a través de nuestros pensamientos y sobre todo de nuestro estado emocional, de manera que aquello que emitimos, aquello que sentimos va a ser sentido por el Todo que nos devolverá la información en forma de experiencia.

La pregunta obligada es ¿Qué estoy mandando al universo? ¿Qué información movilizo cada día, cada momento, en cada situación? ¿Qué actitud sostengo en cada instante? ¿Abierta al asombro? ¿Dispuesta a la queja? ¿Temerosa? ¿Confiada? ¿Lista para acoger? ¿Preparada para el ataque?… porque son esas pequeñas cosas de cada momento lo que está tejiendo la realidad que vivimos.

A lo mejor es el momento de que empecemos a interactuar con el Todo conscientemente, deliberadamente, enviando aquello que queremos recibir, participando en esta creación constante que surge a cada instante de ese mar de posibilidades infinitas que llamamos Universo y entregarnos confiadamente al Misterio que encontramos por todas partes, conectando todo con todo, en una total y perfecta Unidad.

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2 Respuestas a UNIDAD

  1. Matilde dijo:

    Si a la vida porque ha llegado el momento de interactuar con el Todo …
    Ella te pone al tanto de todo lo que Es…el aprendizaje cotidiano es la plataforma donde desde el aquí y ahora va surgiendo la multiplicidad de oportunidades para ser felices y libre de ataduras reflejándolo en el entorno….
    Gracias Mati por La Luz que reflejas en tus escritos.
    Un fuerte abrazo de Matilde

  2. Paqui dijo:

    Dar y recibir son solo uno, es el balanceo del mismo movimiento.
    Cosechas lo que siembras. Si somos cada vez más los que intentamos sembrar la unidad, el amor,…, el mundo empezará a cambiar…

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