LO SAGRADO Y LO PROFANO

niña y tigre            A lo largo de la historia el ser humano siempre ha tenido un lugar reservado para lo sagrado, ese algo valioso, desconocido, poderoso, misterioso… como dice el diccionario “algo que merece un respeto especial y no puede ser ofendido”, en un intento de querer proteger eso que parece que se nos escapa, donde tal vez esté el sentido y el valor de la vida misma. Un lugar donde poder mantener un mínimo contacto con aquello que permanece oculto, protegido de lo prosaico de la  vida vulgar, quizá esperando madurar, como lo hace la semilla en el interior de la tierra.

Para custodiar y mantener ese vínculo con lo sagrado existían los iniciados, chamanes, sacerdotes, gurús… Todo esto ha ido tomando muchas formas distintas según el momento evolutivo y la cultura, pero parece que ahora llega el momento de que se produzca la eclosión de esa semilla,  que comience el despliegue, la manifestación de esa dimensión espiritual… y como sin darnos cuenta, observamos que se expresa en cualquier sitio, ya no hace falta iniciarse, no hacen falta iniciados, una mínima disponibilidad y aflora….

Tal vez sea esa la gran novedad, no hay que hacer grandes cosas, no hay que distinguirse por ser extraordinario, simplemente una ínfima disposición interna y algo nuevo, intangible, inexplicable, más allá de la razón, se va haciendo hueco en la vida vulgar y cotidiana de cualquiera, y comienza una transformación silenciosa, poco aparente, pero enormemente poderosa.

Hablar de “espiritualidad” nos coloca inconscientemente una vez más en la separación, lo espiritual-lo material, lo sagrado-lo profano, por eso yo prefiero referirme a la dimensión espiritual del ser humano, esa que en este momento evolutivo está emergiendo con fuerza.

Se trata pues de integrar esa dimensión con esos otros aspectos con los que estamos más habituados, el físico y biológico, el emocional y afectivo y el mental.

Cuanto más sutil es un aspecto, más poderoso es, por eso la emergencia de esa dimensión espiritual reordena todos los demás aspectos, trasciende esa mente analítica que trocea la realidad.

Quizá lo más significativo sea que no hay una “espiritualidad” aparte de la vida, hay simplemente un descubrimiento de lo sagrado en todo lo que se manifiesta. Esa podríamos decir es la “nueva espiritualidad”, no se trata de nuevas prácticas rituales como una parcela separada, sino de un cambio radical de visión, con la consiguiente transformación total de la interpretación de los hechos y como consecuencia la transformación de la vida.

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1 respuesta a LO SAGRADO Y LO PROFANO

  1. M. Carmen Alvarez dijo:

    Descubrir que para experimentar esa espiritualidad no necesitamos retirarnos a un monasterio, ni practicar rituales exotéricos, sino que podemos hacerlo desde el quehacer de lo cotidiano, nos ayuda a hacer mas liviano el camino de nuestra vida.

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