A veces, cuando miro un árbol, una flor, el mar, la montaña,… algo me estremece, siento que me ensancho y me inunda la calma… miro esas formas y conecto con algo que me desborda…
Silencio…
Y es que el árbol, la flor, el mar o la montaña, no esconden su Silencio.
La vida está entretejida en el Silencio, siempre disponible, accesible, inaparente y poderoso.
El Silencio es el regalo.
Palabras, explicaciones, formas, experiencias… son sólo el envoltorio.
¡Cuánto tiempo llevamos quedándonos prendidos del envoltorio y desechando el regalo!
Ahora, aquí, en este instante, hazte sensible al Silencio que sostienen estas líneas…¡¡ Ese es el regalo!!
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Excelente reflexión sobre el silencio Matilde, efectivamente voy descubriendo personalmente que el silencio es un regalo.
En el silencio podemos profundizar y conocernos a nosotros mismos, podemos descubrir las infinitas posibilidades que alberga nuestro inconsciente… Gracias